La muerte es cercana y arcana
viene sigilosa y se encarna en mi cara
Máscaras de las más caras
cubren mi rostro como cáscara.
La vergüenza se apodera póstuma
al divisar tu mirada íntima
callando mi voz antes cándida
se encuentra encerrada, enterrada, famélica.
La verdad a la muerte conmigo se enrumba
si no tu corazón quedará en penumbra
comprende que eso en mi conciencia retumba
Traición, te llevo conmigo a la tumba.
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martes, 11 de febrero de 2014
miércoles, 29 de enero de 2014
Odio - Lince
Maldito, maldito
sentimiento
Te siento dentro
mío como un
órgano de mi
mismo cuerpo
sal, vete,
me destruyes, me
duele.
Pero, ¡NO, NO TE
VAYAS!
Ayúdame, ayúdame
a matarle
ayúdame a
destruirle,
a destrozarle,
a hacer que
sienta lo que
sentí yo.
Pero que
estupidez digo...
antihumano,
antimoral es
matar.
Vete odio, no
quiero vivir
contigo vete
antes de que te necesite
para secarme las
lágrimas de
rabia.
Odio hermoso, te
amo.
Ven e inyéctate
en mis ojos
rojos de
trasnoche y cigarros
ven para
aspirarte de nuevo,
para llenarme de
coraje
para
superarme... para
liberarme...
¡¡¡VETE!!!!
¡HASTA CUÁNDO
DEBO SOPORTARTE!
¡ENTIENDE, MALDITO
ODIO
QUE TE ODIO!
Pero el odio que
te tengo me hace amarte.
te necesito...
Qué se puede
hacer cuando
el odio en
inminente y trae
más odio consigo
mismo.
Qué puedo hacer
cuando la
sed de sangre y
destrucción
corroe mi alma
mi ser, hasta mi
identidad.
¿Qué hacer?
Me han
recomendado matar,
pero va contra
mis ideales.
No. Ya sé que
haré:
Me tomaré un
café con tu sal y masticaré tus residuos...
Fauces - Lince
Te miro
entre los matorrales
la nieve
no quema mi cuerpo
Nuestro
pelaje nos hace inmortales
Cazarte,
es sólo cuestión de tiempo.
Me
posiciono acechadora
y puedo
observarte por horas
horas que
llevan hasta la oscuridad.
Cazadora
nocturna soy.
Destrozo
todo donde voy
no tengo
piedad con mi víctima
y quiero
cerrar mis fauces en tu cuello armónico
Para
acabar con tu existencia tácita.
Tu carne
desgarrar con mis colmillos deseo
tu sangre
chorreando por mi hocico quiero
Beberme
tu vida debo
Pero
planearé tu muerte primero.
Me
lanzaré cuando te vea indefenso
Cuando
tus ojos comiencen a cerrarse con el sueño
Y clavaré
mis garras en tu cuerpo
y
desgarraré de apoco tu cuello.
Miraré
con mis ojos criminales los tuyos
mientras
la luz de la vida comienza a desaparecer
La noche
tapará mis placeres sensuales
Y entre
ellos vas a perecer.
Te miraré
morir un rato
mientras
reflejas el deseo de piedad
No lo
pidas, no te la daré
El azar
te puso en mi destino.
Es hora
de seguir mi camino
Tus
restos he dejado en el piso
Lince
soy, solitaria correré
Y luego
volveré.
Volveré
para observarte
Volveré
para cazarte
Volveré
para comerte
Volveré
para matarte.
Vacío - Lince
Si ves dentro mío encontrarás el vacío
no hay órganos ni venas
ni arterias ni nervios
ni huesos ni sentidos
no hay nada, solo queda el vacío.
¿Qué esperas entonces que sienta?
Solo queda un cerebro que piensa
solo eso y nada más
una máquina que trabaja sin parar
¿Cómo esperas que te comprenda?
Si no tengo ojos para ver ni oídos para oír
No tengo ni alma ni espíritu
Soy un ser vacío
¿Qué tengo yo que vuelves a mi puerta
cada vez que te exilio?
No tengo mentón para sostener el violín
ni piano que pueda tocar con la piel de mis dedos.
¿Qué buscas amado?
No hay expectativa ni meta
no hay risas de niña ni lágrimas
no hay nada de nada
no queda ni una pizca de sangre para beber.
¿Dónde me encontraste vacía y sin rumbo?
Soy un bulto parlante, una estrella detrás del monte
una guitarra sin cuerdas
un cuaderno sin hojas
un lápiz sin tinta
no sirvo ni valgo
¿Por qué sigues ahí parado sin decir palabra?
¿No te bastó con que te entregara mis sentidos,
mis venas, mi sangre, mi oído, mis ojos,
mis huesos, mis labios, mi lengua,
mi corazón, mi cintura, mis piernas, mis dedos, mis pulmones?
No, quieres mis pensamientos
y hasta la última gota de razonamiento
llévatelo, querido
Pero no pienses que por eso me tendrás
completamente para ti
pasaré a ser parte de tu cuerpo
repararás tus daños con mi interior
pero luego serás solo tú,
Solo, frío, y en ese momento sabrás que es el vacío.
no hay órganos ni venas
ni arterias ni nervios
ni huesos ni sentidos
no hay nada, solo queda el vacío.
¿Qué esperas entonces que sienta?
Solo queda un cerebro que piensa
solo eso y nada más
una máquina que trabaja sin parar
¿Cómo esperas que te comprenda?
Si no tengo ojos para ver ni oídos para oír
No tengo ni alma ni espíritu
Soy un ser vacío
¿Qué tengo yo que vuelves a mi puerta
cada vez que te exilio?
No tengo mentón para sostener el violín
ni piano que pueda tocar con la piel de mis dedos.
¿Qué buscas amado?
No hay expectativa ni meta
no hay risas de niña ni lágrimas
no hay nada de nada
no queda ni una pizca de sangre para beber.
¿Dónde me encontraste vacía y sin rumbo?
Soy un bulto parlante, una estrella detrás del monte
una guitarra sin cuerdas
un cuaderno sin hojas
un lápiz sin tinta
no sirvo ni valgo
¿Por qué sigues ahí parado sin decir palabra?
¿No te bastó con que te entregara mis sentidos,
mis venas, mi sangre, mi oído, mis ojos,
mis huesos, mis labios, mi lengua,
mi corazón, mi cintura, mis piernas, mis dedos, mis pulmones?
No, quieres mis pensamientos
y hasta la última gota de razonamiento
llévatelo, querido
Pero no pienses que por eso me tendrás
completamente para ti
pasaré a ser parte de tu cuerpo
repararás tus daños con mi interior
pero luego serás solo tú,
Solo, frío, y en ese momento sabrás que es el vacío.
martes, 28 de enero de 2014
Supernova - Lince & Koi
Lo profundo de los ojos se compara a una supernova;
Puede
morir pero nunca
olvidarse,
queda allí, varada
en
el tiempo
su
explosión,
marca
pura de la muerte,
divina e
imponente resolución,
puñal
frío ante la esperanza y espectáculo para niños.
déjame
sellar tu estrella
y morir
juntos en el caótico color explosivo
hundirnos
en la nada, crear el vacío,
destruir
el todo y llenarlo de color,
déjame
ser el punto en donde tu vida se quiebre
y los
niños se maravillen de tu muerte.
El hombre con sombrero – Lince
Soy terrible,
soy el miedo
Soy quien te
quita el sueño
Escribe sobre mí,
vamos, hazlo
No seré para
nadie un nuevo hallazgo.
Nací entre las
sombras,
Sucumbí en
ellas.
Mi madre fue el
infierno
y el horror mis
estrellas.
Cada noche que
sueñes conmigo
Sabrás que te
estoy persiguiendo
No me pidas
piedad, no lo intentes
No sigas
insistiendo.
Mira a mi rostro
y sólo verás el mal
El hombre con el
sombrero te aterrará
Marcaré tu
infancia para siempre
y tu adultez
castigaré.
Y en el futuro
te buscaré
Para comprobar
tu fortaleza
Sigues siendo
débil, el mismo retoño
A quien
espantaré con fiereza.
Basta que a tus
ocho años me ponga al lado izquierdo de tu cama
Y te mire
fijamente por toda la noche
La histeria será
tu dueña
Y te acompañará
sin reproches.
Ahora te dejo,
volveré más tarde.
Debo cazar otra
inocencia
Llenarla de
terror
Y acosarla con
insistencia.
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